Para médicos algiólogos y clínicas del dolor

Tu paciente no recuerda su mes.Tú ajustas el tratamiento con eso.

Anvi captura el dolor y la medicación de tus pacientes día con día, por WhatsApp, y te entrega un resumen de todo el periodo antes de que entren al consultorio.

En etapa de piloto cerrado en Guadalajara. Sin costo para las primeras clínicas.

01El costo de decidir a ciegas

Cuando la única fuente es la memoria del paciente, la decisión clínica hereda esa calidad.

No es un problema de voluntad del paciente. Es que nadie recuerda con precisión su propio dolor de hace cuatro semanas, y menos bajo opioides o neuromoduladores.

01

El interrogatorio se come la consulta

Buena parte del tiempo con el paciente se va en reconstruir lo que pasó, no en decidir qué hacer. Y lo que se reconstruye son los últimos tres días, no las últimas seis semanas.

02

Cada ajuste a ciegas cuesta un ciclo

Si la titulación se hizo sobre información incompleta, el paciente regresa en seis semanas igual o peor. En dolor crónico, un ciclo perdido es un mes y medio de vida del paciente.

03

Los efectos adversos no llegan a ti

La somnolencia del segundo día tras el ajuste no sobrevive hasta la siguiente cita. El paciente la olvida, o decide por su cuenta bajarse la dosis y no te lo dice.

04

El paciente abandona y no sabes por qué

Deja el tratamiento convencido de que no funcionó. Sin registro, no hay forma de distinguir un fármaco que falló de un esquema que nunca se siguió.

02Cómo funciona

Tres pasos, y ninguno le pide al paciente que aprenda algo nuevo.

01

Das de alta al paciente en la consulta

Nombre y teléfono. Treinta segundos, mientras te lavas las manos. El paciente recibe un mensaje con el consentimiento y elige cómo quiere reportar.

No necesita instalar nada.

02

Reporta desde WhatsApp, en sus palabras

A la hora que tú definiste llega el recordatorio. Contesta con una nota de voz, con texto o tocando un botón. Anvi entiende «me duele como en ocho, la espalda baja, ya me tomé la pastilla y ando mareada».

Intensidad, localización, fármaco, hora y efecto adverso quedan estructurados.

03

Lees el periodo completo antes de que entre

En la pantalla de tu consultorio aparece la curva de dolor cruzada con las tomas, y arriba un resumen de cinco líneas de todo lo que pasó desde la última visita.

Treinta segundos de lectura en lugar de ocho minutos de interrogatorio.

03La pantalla que sí vas a abrir todos los días

Un tablero se abre dos veces. Un resumen se usa siempre.

Anvi no te entrega gráficas para que las interpretes entre paciente y paciente. Te entrega el periodo leído: qué pasó, cuándo se concentró, qué tan bien se siguió el esquema y qué apareció después del último ajuste.

La decisión sigue siendo tuya. Lo que cambia es que la tomas sobre datos de cuarenta y tres días, no sobre lo que el paciente alcanza a recordar en la silla.

C. R. · 62 años

Lumbalgia crónica · seguimiento

Resumen pre-consulta

Desde la última visita (14 de mayo, 43 días): EVA media 6.2, tendencia estable. 3 episodios de dolor irruptivo (EVA ≥8) agrupados martes y jueves por la tarde. Adherencia a pregabalina 89%: 5 tomas omitidas, todas nocturnas. Somnolencia reportada 2 veces en las 72 h posteriores al ajuste del 22 de mayo, sin recurrencia después. Sin reportes los últimos 4 días.

14 may26 jun

6.2

EVA media

estable

3

episodios ≥8

martes y jueves PM

89%

adherencia

5 tomas omitidas

43

días de registro

desde la última visita

Ejemplo ilustrativo con datos ficticios. No corresponde a ninguna persona real.
04La objeción que siempre sale primero
Mis pacientes no van a usar una app.

Y tienen razón

Las aplicaciones de diario de dolor que existen fallan por la misma razón: le piden a una persona de 68 años con artrosis en las manos que instale algo, se registre y llene un formulario dos veces al día. La adherencia se cae en la primera semana.

Por eso Anvi no empieza por una app. Empieza por WhatsApp.

El paciente ya lo usa todos los días. Manda una nota de voz como se la mandaría a su hija, y del otro lado eso se convierte en un registro clínico estructurado. No hay que instalar, ni crear cuenta, ni aprender nada.

Hay app, y es buena para quien la prefiera: escala visual, mapa corporal, su propia curva. Pero es opcional, y el alta del paciente nunca la exige. El canal es preferencia de cada quien; el expediente es el mismo.

La voz no es una comodidad. Es lo que hace que funcione.

Unas manos con artrosis no escriben en una pantalla chica. Un dolor de ocho no tolera un formulario. Y hay matiz que ninguna escala del 0 al 10 captura: cuando el paciente dice “me duele como toque eléctrico”, está describiendo dolor neuropático, y esa frase hoy se pierde entre consulta y consulta.

05El paciente que se queda callado

Cuando lleva días sin reportar, Anvi levanta el teléfono.

El silencio de un paciente es la señal más importante del seguimiento y la que siempre se pierde. Mandarle otro mensaje no sirve: ya está ignorando los anteriores.

Anvi hace una llamada corta. Le pregunta cómo va el dolor, si se está tomando el medicamento y si algo cambió. Lo que conteste queda en el mismo expediente que si lo hubiera escrito.

Con eso el registro también alcanza a quien no usa WhatsApp: el paciente de setenta y tantos que tiene teléfono y nada más.

En desarrollo. El canal de llamada entra después del piloto inicial. Lo describimos aquí porque cambia a quién alcanza Anvi, y porque las reglas de abajo no son negociables ni se van a relajar cuando esté listo.

Se identifica en el primer segundo

«Le llama el asistente automatizado del consultorio del Dr. Maytorena.» El paciente nunca cree que habla con una persona. En salud, descubrirlo después no se recupera.

Guion cerrado, sin improvisar

Pregunta, escucha, registra, siguiente pregunta. No conversa libremente porque no tiene por qué: su trabajo es levantar el dato, no opinar sobre él.

Ante una señal de alarma, corta

Si el paciente describe dolor severo o algo que suene a urgencia, la llamada termina con una sola instrucción: acuda a urgencias o llame al consultorio. Nunca sugiere qué tomar ni qué hacer.

Con consentimiento aparte

Recibir llamadas se acepta por separado del registro por mensaje. Quien no lo quiera, sigue reportando por WhatsApp sin perder nada.

06Dónde está la línea

Anvi se queda deliberadamente fuera de la decisión clínica.

En México todavía no hay una norma específica de software como dispositivo médico: aplican la Ley General de Salud, el Reglamento de Insumos para la Salud y las NOM vigentes. Esa ausencia no es permiso, es incertidumbre. Se navega manteniéndose lejos del límite.

Antes de construir cualquier función nos hacemos dos preguntas: ¿toma o influye en una decisión clínica? ¿promete una respuesta en una ventana de tiempo? Si la respuesta a cualquiera es sí, esa función no entra sin registro sanitario ante COFEPRIS.

Las alertas son para ti, dentro de tu consulta. El paciente ve, desde el primer mensaje, que Anvi no sustituye a urgencias y qué hacer si el dolor se dispara.

Lo que sí hace

  • Captura lo que el paciente reporta y lo estructura
  • Grafica intensidad contra tomas de medicamento
  • Resume el periodo para que tú lo leas
  • Señala patrones que están en los datos: «3 episodios agrupados martes por la tarde»
  • Te avisa cuando alguien lleva días sin reportar
  • Llama al paciente que dejó de contestar, con guion cerrado

Lo que no hace

  • No diagnostica
  • No sugiere ni ajusta dosis
  • No clasifica el riesgo del paciente
  • No predice crisis de dolor
  • No es un servicio de urgencias ni de monitoreo 24/7
  • La llamada automatizada no improvisa ni aconseja: pregunta y registra
07Quién está detrás

Esto no lo diseñó una startup adivinando qué necesita un médico de dolor.

Anvi lo dirige el Dr. Rodolfo Maytorena, médico anestesiólogo. Conoció de cerca tres sistemas de salud distintos —España, Canadá y México— y en los tres se topó con el mismo hueco: entre una consulta y la siguiente, del paciente no queda registro de nada.

Cada pantalla de Anvi se valida contra su propia práctica antes de existir. El producto no se prueba con usuarios genéricos: se prueba en consulta, con pacientes de dolor crónico reales.

De dónde viene el nombre

Anvi es Ana Victoria, la hija del Dr. Maytorena.

El símbolo tampoco es decorativo: es un episodio de dolor. Sube, hace pico y baja, y la línea que lo cruza es el umbral. Es la misma curva que vas a ver en la ficha de cada uno de tus pacientes.

España

Un sistema público con expediente unificado, donde el seguimiento entre consultas sí existe.

Toronto

Otro modelo, otro financiamiento, otra cultura clínica. El mismo hueco.

Guadalajara

Práctica privada, sin expediente unificado y sin nada entre consulta y consulta.

08Datos y privacidad

Vas a recomendarle esto a tus pacientes. Tienes derecho a saber qué pasa con sus datos.

Cifrado en reposo y en tránsito

Los datos de salud son datos personales sensibles bajo la LFPDPPP. Se tratan como tales, no como un registro más.

El expediente vive en nuestra base, no en el chat

El mensaje de WhatsApp es el canal de captura y es efímero. El registro clínico se guarda del lado nuestro, estructurado y bajo tu control.

Consentimiento expreso del paciente

Antes del primer reporte, el paciente acepta explícitamente. El consentimiento de uso clínico va separado de cualquier uso de investigación anonimizada, y puede negar el segundo sin perder el primero.

Captura mínima

Solo el dato clínico que hace falta. Nada de recolectar «por si acaso».

En la v1 Anvi es una herramienta paralela de seguimiento, no el expediente clínico oficial. Si en algún momento alimenta un expediente electrónico, aplica la normativa de interoperabilidad (NOM-024-SSA3-2012 y NOM-004) y se aborda entonces, no antes.

09Programa de clínicas piloto

Estamos abriendo las primeras clínicas piloto.

Anvi está en piloto cerrado en Guadalajara. Antes de venderle nada a nadie queremos que funcione en consultas reales, con pacientes reales y con médicos que nos digan qué está mal.

Si te dedicas al dolor y esto te resuena, déjanos tus datos. No hay costo para las clínicas del piloto ni compromiso de compra después.

Te contactamos personalmente. No vas a entrar a una lista de correos.